Salinas de Ulló – Rincón secreto de Vilaboa

» on 19.08.2016

"Salinas de Ulló"

Un rincón de naturaleza e historia

Vilaboa

DE LA IMPORTANCIA DE LA SAL

Desde tiempos muy antiguos, cuando los humanos comenzaron a cultivar las tierras y desenvolver la ganadería y pesca, necesitaron disponer de algún tipo de sistema que les permitiese conservar las cosechas y alimentos para pasar el invierno. El tradicional hórreo gallego es un ejemplo de estas despensas tradicionales, en este caso para los productos del campo. Otro de los métodos más antiguos de conservación fue y sigue siendo la salazón, que permitía conservar el pescado y la carne por mayor tiempo en una tierra de amplia tradición pesquera y ganadera como la gallega.

La sal fue por lo tanto, desde muy antiguo, un bien muy necesario y preciado, creándose un intenso comercio del mismo, primero por medio de manos privadas pero finalmente regulado por el propio estado durante la Edad Media, por orden real, hasta el desestanco de Prim en 1868, debido a los importantes ingresos que generaban los impuestos establecidos a su comercio para las arcas del reino.

LA SAL EN GALICIA

Galicia, debido a su importante actividad pesquera, tuvo desde antiguo una importante dependencia de la sal, ya que aquí se desenvolvieron gran cantidad de fábricas de salazón, desde la época de los romanos hasta el siglo XIX, época en la que la aparición de las fábricas de conserva comenzaron a desplazar a la salazón como principal sistema de conservación de alimentos. La toponimia gallega es un ejemplo de esta importante influencia de la sal, como el caso del nombre de la península de O Salnés, o la "Costa da Sal" entre otros.

A pesar de ser un gran consumidor de sal, debido a sus condiciones climáticas más frías y húmedas en Galicia no llegó a desenvolverse con relevancia la producción propia de sal en salinas marinas, a pesar de su extensa costa. Esto dio lugar a que fuese un importante centro importador de sal desde otras zonas de España pero también de Portugal y la Bretaña.

Sin embargo, debido a múltiples factores como la importante demanda por las pesquerías gallegas, o guerras periódicas en el continente europeo y con Portugal, dieron lugar, como en épocas anteriores, a que se intentasen desenvolver durante el siglo XVII centros propios productores de sal, como fue el caso de las Salinas de Ulló en Vilaboa, que hoy son uno de los ejemplos de antiguas salinas mejor conservadas de Galicia.

LAS SALINAS DE ULLÓ.

Val de Ulló

Val de Ulló

A mediados del siglo XVII Antonio Mosquera Villar y Pimentel solicita al administrador del estanco de sal de Galicia permiso para labrar sal, con el fin de recuperar la obtención propia de este producto en las salinas abandonadas en la Edad Media, obteniendo así el cargo de administrador general de las Salinas del Reino de Galicia. Comienza a producirse así sal autóctona nuevamente en la zona de O Salnés, pero todavía muy lejos de las necesidades de la demanda interna. A su vez se fundó en Pontevedra un colegio de la compañía de Jesús o jesuíta, del que se nombró como patrono a don Antonio Mosquera y posteriormente a su hijo Melchor Mosquera e Pimentel. Primero el padre y luego el hijo promovieron la cesión a los jesuítas de unos terrenos intermareales situados en el lugar de Ulló, en San Martiño de Vilaboa, para que construyesen allí unas salinas para la producción de sal.

Fue finalmente en el 1693 cuando se formalizó definitivamente la cesión y los jesuítas crearon tres salinas en la zona, mediante la construcción de unos largos diques de cantería con canales para el control del paso del agua y su posterior desecación. Nacieron así las Salinas de Ulló de Abaixo, en Larache (Santa Cristina de Cobres), y las de San Ignacio y La Cruz en Portomuiños (San Martiño de Vilaboa) y se recuperó la inicial de San José de Ulló en Gordenla-Freixeiro. En total se preveía una producción de al menos 4.000 fanegas de sal en las Salinas de Ulló, siendo la de A Lanzada de unas 10.000 y la demanda interna de unas 200.000.

Podemos considerar entonces que las Salinas de Ulló estuvieron plenamente activas en la primera mitad del siglo XVIII, aunque no constan datos de su producción. Sí se sabe que en 1927 ya se encontraban fuera de uso al menos la Salina de Larache y probablemente también la de Portomuiños, quedando activa la de Gordenla, los restos mejor conservados actualmente.

DECADENCIA DE LAS SALINAS Y USOS POSTERIORES.

La decadencia de las Salinas de Ulló pudo deberse a diversos motivos entre los que se encuentran las dificultades climáticas, en una época todavía inmersa en la denominada "pequeña Edad de Hielo del medievo (1550 a 1850)", caracterizada por unas condiciones especialmente frías y tormentosas que provocaban importantes deterioros en los diques. También hay constancia de continuos conflictos y pleitos de los jesuítas con los vecinos de San Martiño de Vilaboa sobre los terrenos de las salinas y circundantes, que se usaban para cultivos agrarios.

Finalmente las salinas cesaron su actividad a mediados del siglo XVIII, con la expulsión de los jesuítas por el rey Carlos III en 1767.  A partir de este momento los terrenos de las Salinas son subastados y pasan por distintos propietarios. Su uso principal a partir de este momento será como terrenos agrarios.

RECONVERSIÓN - GRANJA DE LAS SALINAS Y MOLINO DE MAREAS

Banca de Casó - muiño de mareas

Banca de Casó - muiño de mareas

A mediados del siglo XIX, Don Juan José de Arana y finalmente su hijo José Nazario de Arana, natural de Zaragoza, consiguen hacerse nuevamente con la mayoría de los terrenos de las antiguas salinas, con la pretensión de crear una importante explotación agraria. Para ello pretenden reconstruir y agrandar las casas existentes en la zona, previsiblemente el alfolí y taller de elaboración de la sal que tenían los jesuítas. Se crean así las construcciones que perduran actualmente en estado ruinoso y envueltas por la vegetación, conocidas como la Granxa das Salinas, que fueron habitadas hasta la primera mitad del siglo XX por los apoderados o caseros de la Granja.

Por otro lado, en el dique o banca principal de las Salinas, conocido hoy como "banca de Casó" se realizó una cesión al arquitecto Felipe Auguste Cazaux, constructor del viaducto de Madrid, en Redondela en 1876 y del puente internacional sobre el Miño en Tui, en 1885. En este lugar, donde se observa una casa propiedad de la familia del arquitecto, decidió construir un molino de mareas sobre la estructura del dique, siendo uno de los pocos molinos de mareas existentes en Galicia y que además aprovechaba tanto la fuerza de subida como de bajada de la marea.

LAS SALINAS EN LA ACTUALIDAD.

Tras el completo abandono de actividad en los terrenos de las antiguas salinas a partir de mediados del siglo XX, estas se fueron convirtiendo en una importante zona natural para las aves, debido a su carácter intermareal, donde se pueden observar especies como el pato asubión, el ánade real, la garzota, garza real, cisnes, cormoranes y aves limicolas. La parte más interior de las Salinas fue ocupada por una población árborea de especies de ribera autóctonas, mientras que la zona exterior se vió influenciada por especies foráneas de reforestación como eucaliptos y acacias.

En el año 2006 se realizó un proyecto de recuperación del entorno, creando una senda peatonal sobre el dique que separaba la balsa exterior de la interior y la reconstrucción del dique exterior y la base del molino de mareas. Actualmente se promueve la recuperación del entorno de la balsa interior por parte de la asociación Salinas de Ulló y el Concello de Vilaboa. 

Este proyecto de recuperación ha hecho que las Salinas se hayan convertido en un importante lugar de esparcimiento y paseo para los vecinos de Vilaboa y el público en general, que debe ser compatilizado con la conservación de este entorno de gran valor ambiental, para el disfrute de todos y el respeto de la flora, la fauna y los restos arqueológicos que recuerdan su pasado.

 

Fuentes:

Faro de Vigo: Artículo "Salinas Locales I e II".

Notas para o estudio do sal en Galicia. Peripecias dunhas Salinas. Francisco Calo Lourido.

Sal, sardiñas e peiraos / Alberte Román Losada : Achega ao patrimonio marítimo na Enseada de San Simón

Asociación Salinas de Ulló.

Asociación Buxa (Asociación Galega do Patrimonio industrial de Galicia).

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